Viseras protectoras impresas para personal médico
Soportes de visera impresos en 3D para el personal médico de los centros de aislamiento de Camagüey, en los primeros meses de la pandemia. El periódico Adelante recogió el trabajo en mayo de 2020.

En mayo de 2020 no había viseras que comprar en Camagüey, y lo que había eran unas cuantas impresoras 3D repartidas entre gente que se conocía por un grupo de Telegram. El soporte de la visera es una pieza sencilla: una diadema que sujeta una lámina de acetato por delante de la cara. Lo que no es sencillo es el tiempo de impresión, porque hace falta una por persona y la impresora saca una cada vez.
Ahí está todo el trabajo real: no modelar la pieza, sino conseguir que salga en menos tiempo y aguante igual. Orientación sobre la cama, número de perímetros, relleno, altura de capa. Cada decisión de laminado que recorta diez minutos son diez minutos multiplicados por todas las unidades que faltan. Mi equipo acabó produciendo una visera cada 50 minutos, que es la cifra que cita el artículo de Adelante.

El material fue PLA, y la barrera, una lámina de acetato que se añade después de imprimir. Es el mismo bucle que enseñan los talleres de fabricación digital, solo que con prisa: medir, modelar, imprimir, ver qué salió mal, corregir el laminado y volver a imprimir.
El artículo de Adelante es del 30 de mayo de 2020 y recoge un corte de ese momento, no un total final. De mi parte solo está publicado el ritmo — una visera cada 50 minutos — así que no se cita ninguna cifra de entregas: no tengo registro comprobable de cuántas fueron.
- Impresión 3D FDM
- PLA
- Lámina de acetato